EDICIÓN IMPRESA

“Ahora que nos empiezan a necesitar, las cosas cambian”

viernes, 29 de mayo de 2020 · 07:00

Damián Heredia tiene 40 años y vive en Alta Gracia. Hace 17 años que trabaja en la empresa Serranita, del Grupo Sarmiento, trasladando pasajeros en la zona de La Serranita, José de la Quintana y Despeñaderos. “Empecé a trabajar en la empresa hace 12 ó 13 años. Entré con un Plan Primer Paso y me quede ahí”, relata Damián, quien antes de dedicarse al transporte, había trabajado en el rubro de la construcción. 

El chofer es uno de los más de 4.500 trabajadores agremiados en AOITA, que llevan casi 50 días de paro del transporte interurbano. La medida de fuerza comenzó el pasado 13 de abril con el reclamo ante la paga incompleta de los salarios de marzo y abril.  Hasta el momento, sólo se completó entre un 50 y un 70 por ciento de los haberes del mes de marzo. Frente a la paga de los salarios por venir, las empresas insisten: “no hay plata”.

“En todo el Grupo Sarmiento somos alrededor de 420 empleados. Acá, en Alta Gracia alrededor de 80. Todos nos vemos afectados por el pago incompleto de nuestros haberes”, asegura Damián. En Alta Gracia, la situación se complica aún más, ya que los choferes del transporte urbano, también se encuentran nucleados en este gremio, y por ende el servicio local se ve afectado también desde la misma fecha, con choferes y trabajadores que sufren las consecuencias.

Los daños colaterales se sienten en todas las costillas. “Yo alquilo una casa en calle Paraguay, donde vivo con mi familia. A raíz de esta situación tengo un atraso de dos meses en el alquiler”. Damián vive con su esposa Andrea, sus tres hijos -Luciano de 14; Lucca de 8; y Lourdes de 3- y su cuñado Hernán, a quien tienen a su cargo desde hace 9 años.

¿Cómo es un día normal de trabajo para vos?

Hay una rutina. Llego todos los días media hora antes del inicio del turno al galpón que está en la ruta C-45, a la altura de Villa Camiares. Ahí hay que controlar la unidad, que esté todo en orden y salimos. Los turnos son de alrededor de 8 horas. Yo siempre ando por el lado de La Serranita, José de la Quintana y Despeñaderos.

Este trabajo te da miles de anécdotas. Desde devolver miles de teléfonos y billeteras, hasta tener que desviarme del recorrido para llevar a una pasajera al Hospital.

Lo mejor es que nos dejan trabajar tranquilos. Los jefes de Alta Gracia están siempre disponibles para tratar de solucionar siempre cualquier problema, ya sean cosas personales o laborales. Es un trabajo muy digno y lindo, que te permite poder mantener a la familia.

¿Qué es lo peor?

Lo que no me gusta es que por ahí te perdés muchas cosas. Cumpleaños, actos escolares. El colectivo nunca para. Ni domingos ni feriados. Ni Navidad, ni Año Nuevo.

¿Cómo estás viviendo la situación actual? En medio de un contexto de paro que no se sabe hasta cuándo va a durar…

La situación que estamos viviendo es muy mala. Estábamos acostumbrados a tener el sueldo a principio de mes, porque la empresa siempre nos pagó a término y nunca tuvimos problemas. Lo que más influye en mi caso son los viáticos. Hay un viático diario de $500 por día por cada vez que salís a trabajar. Si eso no se cobra se siente mucho. En mi caso con eso cubríamos la comida del medio día, y hoy -al no tener eso, más el recorte salarial que hemos tenido- se complica bastante.

¿Estás realizando alguna tarea complementaria para poder generar otros ingresos?

Por ahora no estoy realizando ninguna tarea extra. En casa estamos elaborando todo lo que comemos para ahorrar lo más que se pueda. Tenemos la esperanza de volver a trabajar pronto y por eso no encaré ningún otro proyecto, pero ya estuve tirando un par de líneas por otro lado para trabajar de lo que sea. Uno al ver que van pasando los días y no hay solución se empieza a desesperar. También, gracias a Dios, hemos tenido el apoyo de familiares, amigos y compañeros que se han acercado a darnos una mano y por eso, por ahora, no estoy haciendo algo extra. La reunión del viernes -por este viernes 29 de mayo- va a definir muchas cosas y también de eso va a depender si salgo a hacer otra cosa o no.

¿Has recibido alguna opinión de la recepción de la medida de fuerza en los usuarios habituales de tu recorrido?

La línea en la que yo trabajo es una línea muy familiar, en la que siempre viaja buena gente. Siempre los pasajeros me preguntan, me mandan mensajes, para ver cuándo arrancamos. Y uno siempre responde lo mismo, que mañana veremos. El contacto con los pasajeros siempre lo tenemos y la gente espera, pregunta, pero lamentablemente tiene que esperar como nosotros.

¿Qué análisis podes hacer de la medida de fuerza y de la negociación?

En lo personal, el gremio cuenta con todo mi apoyo y la medida de fuerza también. Este es un paro político, más que otra cosa. Está clarísimo que el gobierno no quiere que los colectivos circulen, ni que llevemos gente a Córdoba. Ahora que ya entramos en la fase 4 de la cuarentena se han empezado a acercar, porque también saben que es la gente la que va a empezar a pedir que el transporte vuelva a funcionar. Como los usuarios no pedían colectivos, porque estaban en sus casas sin salir, el gobierno se olvidó por completo de nosotros, se olvidaron de 4.500 familias en toda la provincia de Córdoba. Se tiran la pelota entra todos, la Provincia a la Nación, la Nación a los empresarios, y así. Pero ahora que nos empiezan a necesitar, las cosas cambian.

13%
Satisfacción
13%
Esperanza
17%
Bronca
42%
Tristeza
5%
Incertidumbre
7%
Indiferencia

Comentarios

POLOS PRODUCTORES, PRECIOS EN PUERTA y COMUNA DIVIDIDA - 7x7 24 de enero - Sumario Noticias