EDICIÓN IMPRESA

Un despertar monumental

Durante toda la semana, se realizaron espectáculos para reabrir el cine teatro local.

Por Julia Conalbi
De Nuestra Redacción

“¿Fuiste?”; “Yo voy mañana”; “¿Quedó lindo?”; “¿Está igual?”; “¡Mirá!”… Imágenes a través de redes sociales y servicios de mensajería; comentarios en colectivos y comercios; charlas entre amigos; conversaciones de almuerzos y cenas familiares. El tema instalado en gran parte de la sociedad altagraciense durante esta semana fue la reapertura del Cine Teatro Monumental Sierras. No es para menos, ya que se trata de una de las salas más importantes de país, estuvo dos décadas sin funcionar y tiene un fuerte valor para los vecinos de la ciudad.

Por un lado, la importancia del Monumental Sierras radica para algunos en que sus familias fueron aportantes económicos para que en 1952 comenzaran las obras de construcción del coloso. Además, importantes acontecimientos culturales y sociales se llevaron a cabo en ese lugar. Algunos guardan en su memoria su primera experiencia de visualizar una película en la pantalla gigante; otros la posibilidad de ver de cerca a su artista preferido; el egreso de su hijo o hija de la escuela o muchos años de trabajo en la sala.

El pasado 8 de abril, en coincidencia con el aniversario de Alta Gracia, la avenida Belgrano se vistió de fiesta para la reinauguración del cine. La calle se llenó de público expectante por ver despertar al gigante. Malabaristas, acróbatas y bailarines le pusieron color y destrezas a un espectáculo en la fachada del teatro, destinado no solamente a aquellos que habían obtenido sus entradas, sino a todo el público. Los más chicos veían por primera vez el Monumental Sierras en perfecto estado; gente de mediana edad recordaba algún espectáculo o película vista en esa sala y a los mayores, la emoción los embargaba al recordar la primera inauguración, en diciembre de 1954.

“¿Las boleterías no estaban del otro lado?” le preguntaba una mujer a otra mientras ingresaban al foyer. “Me acuerdo que vine a ver El Rey León, era la primera vez que venía al cine” le comentaba un hombre a su pareja; quien respondía: “Yo vine a ver El jorobado de Notre Dame con mi tía y ella dice que empecé a gritar emocionada que el rubio era el mismo que aparecía en Pocahontas”. Mientras subían la escalera la noche del martes 9, una señora le decía a su acompañante: “Vine a ver Los Nocheros a esta sala, increíble volver a vivirlo”.

Quienes pudieron ir a la actuación del Coro de Cámara de la Provincia de Córdoba en el Festival de la Palabra el pasado 21 de marzo y regresar esta semana, observaron la concreción de detalles pendientes: cartelera de películas clásicas proyectadas en esa sala o espectáculos realizados allí decoraban el ingreso por escaleras y el primer piso; colocaron las butacas que faltaban en el pullman; el museo del cine está listo, con el proyector armado y su encargado dispuesto a hacerlo andar para cualquier curioso que quiera observarlo y conocerlo y hay fotografías antiguas expuestas en el museo relatando la historia del cine teatro.
Durante la inauguración, el intendente Facundo Torres Lima confirmó que la gestión del cine será pública y si bien se mostró completamente dedicado a las actividades de esa semana y no quiso anunciar la cartelera, sí confirmó a Sumario, el diario de los viernes, que el Festival de Jazz de Invierno se llevará a cabo en esa sala.

Gran parte de la población de Alta Gracia tiene un fuerte sentido de pertenencia respecto del Cine Teatro Monumental Sierras y se siente orgullosa de la sala. Ese sentimiento fue tomado por la Municipalidad al organizar la inauguración, aclarando que no se trata de una sola noche inaugural, sino varias y realizando cinco cortes de cinta, uno por cada noche. Muchos de los vecinos que estaban sentados en las plateas pudieron participar de ese corte, ya que se distribuyeron cintas en diversos sectores de la sala, para ser cortadas todas al mismo tiempo. Durante una semana, los vecinos de la ciudad celebraron un cumpleaños de Alta Gracia con muchísimo entusiasmo y con un presente más que anhelado.

Un reencuentro que demoró 20 años

Durante 27 años, Alberto Frau fue el proyeccionista del Cine Monumental Sierras. La profesión se ve casi extinta porque en 2015, la mayoría de las salas terminaron de dar el paso hacia la tecnología digital. Durante la inauguración y las noches siguientes, Alberto permaneció junto al antiguo proyector Philips traído de Holanda que fue su compañero de trabajo durante mucho tiempo. Orgulloso y entusiasmado, le contaba a todo el que estuviera dispuesto a escucharlo cómo funcionaba y se ofrecía a hacerlo andar para una demostración. “Esto estaba todo por partes tirado, lo habían dejado en un contenedor y a alguien se le ocurrió la idea de que podía servir para un museo. Entonces lo rescataron y yo vine a montar la máquina. Para el lunes 8, la había armado y me di cuenta que andaba, pero no tenía película para probarla. Entonces, ese mismo día, vino un señor con una latita con esta cinta y la puse. A pesar de estar 20 años sin hacer andar el proyector, fue como si nunca hubiera dejado” explicó entusiasmado. Además, agregó: “Los rollos duraban diez minutos y se trabajaba con dos máquinas simultáneas. Con un botón, pasabas de una a otra. Si lo hacías bien, eras un genio. Si no, había una pequeña pausa en la película y recibías tremenda silbatina”.

Algo jamás pensado

Ricardo Carminatti fue acomodador del cine, trabajó también en la limpieza de la sala y fue compañero de José “Pepe” Der Ohannesian. La noche inaugural, se mostró profundamente emocionado de estar nuevamente en aquel lugar y verlo brillar: “Estoy emocionado, jamás había pensado que podría volver a ver el cine funcionando otra vez. Es una alegría inmensa para mí” relató a Sumario, el diario de los viernes.

Recordé aquel 4 de diciembre de 1954

Augusto Piccón es bioquímico, filatelista y escritor, pero sobre todo un apasionado de la ciudad de Alta Gracia y su historia. Su padre fue accionista para que se construyera el Cine Teatro Monumental Sierras. Augusto presenció las dos aperturas, la de 1954 y la de 2019. “Estuve en la inauguración del cine como en 1954, cuando vine con mis padres. En esta oportunidad, fui con mi hijo Gustavo. Sentí una gran emoción y me acordé de aquel 4 de diciembre de 1954. En ese momento, igual que el 8 de abril de 2019, mucha gente quedó afuera. El cine fue hecho con el aporte de toda Alta Gracia que compró acciones. Mi padre fue accionista. La inauguración fue hermosa, noté que falta mejorar el sonido” comentó a Sumario, el diario de los viernes.
 

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