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Rafael Busto: el vivo retrato de un femicida

Recibió condena por el asesinato de Johana Altamirano. Otras mujeres fueron víctima de su violencia.
viernes, 25 de agosto de 2017 · 11:17
Diario Sumario, Alta Gracia. El juicio por el crimen de Johana Altamirano dejó a la vista un caso paradigmático para definir la violencia de género. Todas las dimensiones que incluyen las diferentes bibliotecas que conceptualizan este flagelo fueron expuestas en el caso. Rafael Busto fue condenado a cadena perpetua y sobre sus hombros no pesa solamente la muerte de Johana, sino también el sufrimiento proferido a otras mujeres de su entorno: exnovias e incluso su propia madre. De estas cualidades se valió el Tribunal para aplicar los agravantes de alevosía y violencia de género (femicidio).
El expediente muestra a Busto como un hombre violento en todos sus vínculos. Las pericias psicológicas realizadas por Natalia Arbach -del Servicio de Psicología Forense de Tribunales II- explicó que la historia vital de este hombre de 22 años está "cargada de abandonos, falta de amor y desprotección familiar”. Quizás algunas de esas impresiones que marcaron su vida fueron forjando a un ser interesado en satisfacer sus propias necesidades sin medir las consecuencias de sus acciones sobre la humanidad de otros. "Se observa del discurso del señor Busto, tendencia a distorsionar aspectos de la realidad, acomodándola a sus propias necesidades y satisfacción, en pos de un rédito inmediato y beneficio personal”, expresa el informe. 
Además, las pericias ubican a Busto como un hombre inestable emocionalmente lo cual "deviene una personalidad desafectada, con aplanamiento afectivo, manipuladora, rígida, mostrándose autosuficiente y omnipotente (…) recurso mediante el cual logra la vincularidad con el otro y la obtención de beneficios propios”. Y agregan: "Frente a las relaciones de pareja, el señor Busto se pronunció con un discurso desafectado, desinteresado y sin resonancia afectiva alguna (…) pudiendo pasar al acto e irrumpir en reacciones intempestivas, impulsivas, agresivas y violentas”.

"No quiero que me conozcas enojado”
Tres denuncias fueron radicadas contra Busto antes de que cometiera el crimen contra Johana. Una radicada por su madre en 2013, otra por un primo, y la tercera por una de sus exnovias. Esta chica declaró que mantenía con el devenido en asesino "un noviazgo enfermizo”. "Él era muy posesivo, sentía que yo era una cosa, no una persona. Me seguía a todos lados (…) Cuando discutíamos me agarraba de los brazos y me apretaba y si bien no eran golpes de puño, me agarraba fuerte y me lesionaba”, declaró la joven, quien tras efectuar la denuncia y obtener una restricción se sintió "liberada”.
Otra de las exparejas de Busto declaró que recibió a través de la red social Facebook una serie de amenazas: "No quiero que me conozcas enojado te aviso”; "Que no te cruce porque la vas a pasar mal”; "Me hiciste peliar (sic.) con (…) la vas a pagar muy caro”. También un hombre, pareja de la madre de Busto, efectuó una denuncia penal contra él, quien lo habría amenazado diciéndole: "dejate de joder o saco un arma y te vuelo la cabeza”.
Este hombre de tan sólo 22 años, mantenía relaciones simultáneas con distintas mujeres, y en los distintos casos los códigos violentos y de sometimiento se repetían. Además, vivía con su empleador en la ciudad de Córdoba, de quien también obtenía beneficios materiales.
Vecinos de Busto también declararon que es "una persona tranquila mientras no lo contradicen, porque si no reacciona mal”.

La muerte de Johana
Los abogados Daniel Villar y Diego Agüero constituyeron la querella en el juicio. Sostuvieron que en el homicidio de Johana debían aplicarse los agravantes de alevosía y violencia de género, que finalmente, el Tribunal ratificó. "Busto la llevó al Parque García Lorca asegurándose que por la hora y el lugar no habría personas que pudieran observar su accionar. Su conducta es agravada porque la víctima se encontraba en un estado de indefensión por cuestiones físicas y este hombre practica artes marciales”, explicó Villar. Por otra parte señaló que Busto incurrió en todas las variables del concepto de femicidio: violencia física, psicológica, económica y sexual.

Los interrogantes que quedan
Johana fue asesinada el 28 de abril de 2016. El Poder Judicial actuó con celeridad y poco más de un año después el femicida recibió la máxima condena. Cierta calma queda después de una condena ejemplar como la que recibió Busto, sobre todo cuando son pocos los casos en los cuales se aplica el agravante por violencia de género. Sin embargo, preguntas quedan. Con tantas denuncias contra Busto previas al crimen ¿cabía alguna acción del Estado para evitar un acto de violencia extrema como un homicidio? El femicidio ¿se podría haber evitado? 


 

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