Domingo 23 de Septiembre/13:22 hs
EDICIÓN IMPRESA

Un haz que aún riela entre las turbulencias de Cambiemos

Aliñada con los condimentos que el propio Presidente de la Nación dispuso sobre la mesa, la ensalada Cambiemos se arremolina sin terminar de lograr la anhelada consistencia.

Por Jorge Conalbi Anzorena
Director Periodístico 
 
Aliñada con los condimentos que el propio Presidente de la Nación dispuso sobre la mesa, la ensalada Cambiemos se arremolina sin terminar de lograr la anhelada consistencia.
La presencia del diputado nacional Héctor Baldassi (PRO Córdoba) el pasado fin de semana en la feria gastronómica Peperina, dio lugar para una foto previa de la coalición. En la imagen –y seguramente no por casualidad- hubo lógicas ausencias: el concejal Roberto Brunengo, su cuñado macrista Ignacio Sala –jefe comunal de La Paisanita- y la senadora nacional Laura Rodríguez Machado (PRO Córdoba), de permanente presencia en el Departamento Santa María, cuando acompaña a Sala.

Del otro rincón, el sector de la Unión Cívica Radical que se está alinenando tras el concejal Leandro Morer, a quien los números de los sondeos ponen muchos cuerpos delante de cualquier otro aspirante de Cambiemos a la intendencia de Alta Gracia. Ese aglomerado adereza sus relaciones con los sectores del PRO "puro”, es decir, que no provienen de los fósiles del Partido Demócrata-UDC. La asistencia a la reunión de Martín Ávila -último candidato a Intendente del PRO en la ciudad- dilata la grieta cordobesa de la coalición que gobierna el país.

¿Volviendo?
Entre los sectores que poco a poco van ensanchando la espalda de Morer, está el liderado por Mario Bonfigli, condenado en una causa por corrupción hace menos de un año.
Aquel histórico veredicto del Jurado Popular –que transformó a Bonfigli en el primer exintendente sentenciado por la Justicia en la historia de Alta Gracia- mutiló sus lazos públicos con buena parte de la dirigencia. "Nadie se arriesgará a salir junto a Mario en una foto”, confió una dirigente radical que prende velas pensando en su futuro en 2019.

Sin embargo, tanto en el radicalismo como en muchos dirigentes del peronismo, existe la convicción de que Bonfigli conserva una parte significativa del apoyo popular de sus buenos tiempos.

Hasta último momento, las autoridades del Comité de Circuito de la UCR debatieron la conveniencia de escribir o no el apellido del exintendente en la enumeración de nombres sometidos a la tiranía de las encuestas que miden la imagen positiva o negativa. Finalmente, no lo escribieron.

No sería el primer caso en el país de un dirigente con problemas en la Justicia capaz de conservar el romance con sus vecinos. En la década del ’90, el menemista intendente de Morón, Juan Carlos Rousselot, fue destituido en dos oportunidades acusado de hechos de corrupción. Incluso fue detenido y encarcelado. Sin embargo y a pesar de ello, fue reelecto por amplio margen cada vez que se presentó en una contienda electoral.

A principios de este verano, Ramón Javier Mestre convocó a dirigentes de su partido a una reunión en el quincho del Palacio 6 de Julio. La reunión –con el Intendente capitalino encabezando- ya estaba arrancando cuando Bonfigli se asomó, más cerca de la puerta que de la mesa central. "Hola, cómo andás”, fue el escueto y frío saludo y una fugaz mirada que -de lejos- le dedicó Mestre, quien tras lo cual, sin esperar respuesta, continuó hablando a los presentes.
De aquel episodio, a la foto de Mario en la primera fila del salón del Comité de Alta Gracia, la semana pasada, no sólo pasaron unos meses. También parecen haberse acortado las distancias políticas aunque, por ahora, nadie ocupe las sillas junto al exintendente.

En el peronismo, tampoco se subestima el peso de Bonfigli de cara a la sociedad. "Aún hay mucha gente que cree en su inocencia y lo sigue, y es el único radical que tiene estatura de dirigente, que infunde respeto además de simpatía”, reflexionaba un estratega cercano a Facundo Torres Lima y Walter Saieg.

Durante la última reunión de la Mesa Ejecutiva del Congreso Provincial de la UCR, que sesionó en Alta Gracia, la integrante local del máximo órgano del partido, Marisa Carrillo, sostuvo que antes de fin de año el radicalismo tendrá su candidato a Intendente.

Y como suele ocurrir en estos casos, hay más que quieren que los cargos a ocupar. No obstante, en la calle España reina el entusiasmo ante una eventual victoria que consideran cercana.

Bandera de largada
Cuando los aromas de Peperina se disiparon, el oficialismo redobló esfuerzos por capitalizar el buen fin de semana extra largo.

Marcos Torres Lima no sólo redobló su actividad sino también su capacidad para comunicarla. Al Secretario de Gobierno se lo vio con mucha más frecuencia a la habitual en actividades con organizaciones intermedias. Todo indica que esa línea se profundizará a medida que 2018 deshoje los meses de una larga campaña electoral no declarada. Tanto de cara a la necesaria definición interna, como en los preparativos para la pelea de fondo.

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