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“Pinguchi” Díaz, al banquillo por el asesinato que conmocionó a la ciudad

A poco más de un año del hecho, el imputado enfrentará a un jurado popular.
viernes, 28 de octubre de 2016 · 11:51
(Alta Gracia, de nuestra redacción) El sábado 29 de agosto de 2015, un grupo de fieles católicos esperaba la llegada del cura Luis Jesús Cortés a la misa que nunca pudo celebrar. Preocupados por la demora, fueron a buscarlo a su casa, a pocas cuadras de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced. Nunca imaginaron encontrarse con una escena como la que reinaba en la casa: Cortés muerto, en el piso y la casa incendiada.  El estado de asombro de las primeras personas en llegar se contagió en toda la ciudad cuando se conoció el crimen. Poco más de un año después, la misma sociedad ansía con gran intensidad el martes 1 de noviembre, día de inicio del juicio que sentará en el banquillo al único acusado por el homicidio: Edgar Ariel "Pinguchi” Díaz. 
 
El cruel asesinato despertó en la ciudad la sensación de inseguridad, aunque había pasado una década desde el último crimen en ocasión de robo en la ciudad. El tema ocupó páginas y minutos televisivos y radiales de numerosos medios provinciales y nacionales, con corresponsales que recorrían el lugar de los hechos, preguntaban a los vecinos quién era el cura. Tampoco faltó quienes se atrevieran a aventurar hipótesis que involucraban  hechos de la talla de los exorcismos.
 
Un llamado anónimo a la central de Policía incluyó a Díaz entre los sospechados por la muerte de Cortés. A cinco días del crimen, la Justicia logró dar con el presunto autor. Un teléfono que había pertenecido a Cortés se activó en Villa Carlos Paz. Así llegaron a Favio Leonardo Barros, quien tenía en su poder elementos que habían pertenecido al cura. Después encontraron a Díaz, quien se encontraba haciendo "changas” en la casa de Mario Borio, empresario, artista plástico y asesor municipal sobre patrimonio cultural. 
 
Díaz quedó procesado bajo la figura de homicidio criminis causae y Barros por encubrimiento agravado. El 22 de marzo de este año, el fiscal Emilio Drazile solicitó elevar la causa a juicio. La hipótesis elaborada por Drazile indica que "Pinguchi” fue a la casa de Cortés para robarle y lo asesinó para encubrir el robo. Con el mismo objetivo intentó incendiar la casa. La autopsia reveló que el cuerpo del cura presentaba moretones y rastros de golpes en el cuello y la cara, "signos de compresión del cuello por lazo con lesiones superficiales y profundas”.
 
El joven acusado afirma que no fue él quien cometió el crimen. Su padre y Borio declararon que a ellos sí les confesó que había matado al cura. En su conjunto, el expediente relata numerosos hechos que abren las puertas que deberán cerrar los jurados populares y los jueces Graciela Bordoy, María Susana Frascaroli y Daniel Ferrer Vieyra cuando lean la sentencia.
 
 
Esta noticia fue publicada en la edición 741 de Sumario, el diario de los viernes, correspondiente al 28 de octubre de 2016.

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