EDICIÓN IMPRESA

Los desafíos de Marcos

Panorama Político.

Por Jorge Conalbi Anzorena

Director periodístico

 

En el año 279 AC, las tropas de Pirro -rey de Epiro- derrotaron en la batalla de Asculum a una poderosa formación del ejército de la naciente República de Roma. Sin embargo, el griego perdió más de 3.500 soldados en el sangriento combate, por lo que debió retirar su avance en suelo italiano y replegarse. “Otra victoria como ésta y regreso solo a casa”, es la frase que se le adjudica al monarca. Es por eso que desde hace casi 2.300 años a los triunfos ajustados se los denomina “pírricos”.


Mucho antes del próximo 10 de diciembre, Marcos Torres Lima deberá moverse con extrema cautela. Impensadamente, el radical Leandro Morer estuvo a punto de arrebatarle el triunfo que tras las Paso municipales se daba por descontado.


La semana después de los comicios, estuvo lejos del regreso a la armonía post electoral. El Concejo Deliberante volvió a ser escenario de la batalla interna entre torristas y saiegistas y el derrotado en la contienda jugó peligrosamente a desconocer el resultado que su propio partido aceptaba.


No sólo en el oficialismo hay acusaciones cruzadas. Tras la derrota, fue muy duro el reproche de Morer a dirigentes de la UCR, a quienes acusó de no trabajar en la campaña y hasta haber jugado en contra. 

Dicen aquí, allá y más acá
“Le ganamos a un radicalismo al que le bajaron fuertes recursos económicos desde Buenos Aires y también la ganamos a Walter Saieg que jugó y movilizó a su sector abiertamente en favor de Morer… ahora tenemos el camino liberado”, razonan el Intendente y sus principales espadas.


Además, aseguran que Saieg quedó expuesto frente al gobierno provincial, que el enojo es grande y que la situación le cierra puertas a nivel provincial al histórico caudillo departamental.


El camino allanado, dicen, se abonará desde la capital provincial. Tanto las especulaciones que ponen a Facundo Torres Lima en el futuro gabinete provincial, como en una eventual banca en la Cámara de Diputados de la Nación, soplarían como viento de cola para la próxima administración municipal. Y al razonamiento lo refuerza la presencia masiva de buena parte de la dirigencia del peronismo provincial en la noche de la victoria de Torres Lima.


En la vereda de enfrente, le dan la dirección opuesta al enojo del gobierno provincial. Saieg y sus escuderos aseguran que los hermanos Torres Lima pusieron en peligro el triunfo en la ciudad en la que los gobiernos de Juan Manuel de la Sota y Juan Schiaretti aportaron dos mil millones de pesos.


En tanto, en los pasillos del Centro Cívico y de la Legislatura, miran la situación de Alta Gracia con más displicencia. “Walter es un dirigente mal pago, pidió cosas en la Provincia que no le dieron, es lógico que reaccione así”, confió un dirigente que integra el Comando de Campaña de Hacemos Por Córdoba a nivel provincial. La misma fuente consideró que “a Facundo también se le puede facturar que no hizo ni un mínimo gesto de acercamiento con Walter, pero también se entiende”, razona. No obstante, el informante destacó: “Todos los teléfonos están abiertos y las conversaciones se mantienen con regularidad, no hay sangría”. 
Los teléfonos cerrados, por ahora, parecen ser los del Intendente y el Legislador, entre ellos.

Proa hacia la tormenta
Cuando Marcos Torres Lima se siente en el Sillón de Lepri, encontrará un panorama muy diferente al de los últimos años. La situación económica de la Provincia -complicada por su endeudamiento externo en dólares- comprometerá los fondos para obras, más allá de las ganas y buena sintonía política. El dato no es menor para un intendente que pretende -como prometió en la campaña- ampliar considerablemente la red de cloacas de la ciudad. Además, trae consigo un proyecto de parque industrial en la ruta C-45, en un terreno pocos kilómetros más allá frente al cementerio.


No es todo. Consciente del legado de su hermano –una gestión de gobierno con altos índices de aprobación- el menor de los Torres Lima también sueña con obras de sello propio trascendentales para la ciudad. Claro que… todos los planes deberán tener en cuenta que el macrismo deja a la Argentina en una virtual economía de posguerra.


El futuro jefe del Ejecutivo Municipal tiene a su frente el desafío de imponerle su propia impronta a la gestión. La imagen positiva de Facundo puede jugar tanto como sombra protectora, como un fantasma al acecho. Marcos deberá insistir en ser cada vez más Marcos, para dejar atrás al hermano de Facundo.


Un capítulo aparte lo constituirá un legislativo con protagonistas ávidos de ganar espacio público para proyectarse. El futuro Concejo Deliberante demandará del próximo intendente habilidad política para sellar los consensos de la gobernabilidad. Marcos ya dio algunas señales: “Voy a sentarme con todos”, anunció.

El tablero nacional
Con Walter Saieg liderando en el Departamento la campaña peronista de Alberto Fernández como candidato a Presidente y el radicalismo decidido a fortalecerse localmente haciendo la mejor elección nacional posible, el torrismo volverá a encontrarse cercado por las definiciones. Aunque no se descarta un posible pronunciamiento de la segunda línea del gobierno provincial en favor del candidato del Frente de Todos, manteniendo una suerte de “neutralidad” de Schiaretti, lo que aliviaría la carga.


Las semanas por llegar estarán signadas por la última campaña de un año electoral que en Córdoba comenzó en aquel ya lejano mayo. En el campo de la batalla electoral, quedaron heridos, pero no hay tantos muertos.


Y en el último tramo confluyen las ambiciones de dirigentes y las necesidades de un país saqueado.
 

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