EDICIÓN IMPRESA

Sacar la cabeza para respirar

viernes, 12 de junio de 2020 · 07:00

Casi tres meses. Con exactitud, fueron 87 los días durante los cuales las mesas de los bares y restaurantes de Alta Gracia estuvieron vacías. La situación llegó tan improvisadamente como el virus y los dueños de los locales gastronómicos tuvieron que hacer malabares e ingeniárselas para poder seguir adelante con sus comercios. En pocos días, restaurantes que nunca se imaginaron ofrecer sus menús con envío a domicilio adoptaron esa modalidad. Así como el coronavirus covid-19 mutó para poder hacer daño en diferentes latitudes con temperaturas muy distintas, los bares y restaurantes también tuvieron que metamorfosearse para sobrevivir.

Locales cerrados y anuncios por redes sociales invitando a pedir la comida por teléfono fueron el primer cambio. Pero después hubo otros, de acuerdo con las experiencias, creatividad, posibilidad e ingenio de cada gastronómico. De ese modo comenzaron a ofrecer escabeches, panes caseros, pastas o incluso menús envasados para llevar a domicilio. Indudablemente, las opciones alcanzaban para sobrevivir, pero no para mantener una recaudación similar a la que existía antes del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. “Después de veinte días de tener cerrado, abrimos con un delivery que solo nos sirvió para pagar a los empleados, comprar mercadería, pero estamos atrasados en alquileres, servicios, pago a proovedores, todo lo que implica esta crisis” explicó a Sumario, el diario de los viernes, Egüi Martín, quien además del restaurante que ya tenía comenzó con un local de venta de pastas caseras y salsas para llevar y preparar en el hogar.

La espera fue dura para los gastronómicos, pero muchos de ellos imaginaban que sería aún peor. Alta Gracia comenzó con una cadena de transmisión complicada de covid-19 antes incluso de que se decretara el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio. Algunos rumores hablaban de un regreso a la actividad en la primavera y la ciudad estaba catalogada como zona roja por transmisión del nuevo coronavirus por conglomerado. Las perspectivas no eran buenas y los temores crecían.

Sin embargo, la realidad fue más positiva que el miedo. La cadena de transmisión del virus fue controlada y tras más de dos meses sin nuevos contagios, Alta Gracia fue excluida del nexo epidemiológico del Gran Córdoba y categorizada como zona blanca. De esa manera, comenzaron a vislumbrarse algunas flexibilizaciones. Las actividades al aire libre como caminatas, trote o deportes individuales fueron las primeras, junto con una ampliación de horario y rubros comerciales. A partir del jueves 11, se admitió también el trabajo de los bares y restaurantes cumpliendo con un estricto protocolo. “Las expectativas son altas, teníamos la necesidad de volver a trabajar. Con esta situación, adaptamos todo el bar a la modalidad de delivery e invertimos en publicidad en redes sociales, para pasarlo de la mejor manera posible. Tuvimos que modificar toda la estructura. Ahora se vuelve a recibir gente y también hay que tomar medidas lógicas de cuidado de la salud, lo cual está muy bueno. Somos muy conscientes del riesgo que genera esta situación, pero como tenemos que trabajar, lo vamos a hacer con las medidas que son necesarias” indicó Juan Pablo, encargado de un restobar ubicado en avenida Sarmiento.

Algunos comerciantes, incluso vieron llegar la pandemia y la cuarentena cuando estaban preparando todo para la inauguración. Es el caso de una casa de hamburguesas que abrió el pasado jueves sobre calle Achával Rodríguez. “Si bien el nombre viene hace casi dos años, va a ser la primera vez que vamos a abrir con mesas y que se hace este sistema en Alta Gracia. Nosotros venimos trabajando hace meses, escuchando noticias, viendo y nos fuimos preparando. No nos agarró tan de sorpresa esto, porque ya teníamos noción de qué se iba a pedir, así que fuimos trabajando en eso. En estos últimos días, nos fueron confirmando el protocolo del COE y pudimos cumplir con todas las normas que piden para la higiene y cuidar a los empleados y a la gente que entra” indicó Cristian Pedernera. “Nosotros teníamos pensado hacer una inauguración a lo grande en el nuevo local, con una fiesta íntima con recepción, con invitados, pero eso no se pudo hacer, queda pendiente para más adelante” añadió.

Agregar el barbijo

Al ser un área sensible la de la gastronomía, la higiene siempre fue uno de los elementos centrales. Cuidar la salud de los comensales desinfectando las áreas de trabajo y lavando constantemente utensilios y demás elementos es anterior al nuevo coronavirus.

Los encargados de todas las empresas consultadas señalaron que la higiene es un elemento que siempre se preserva en el rubro. “Personalmente, nosotros en el restaurant, lo único que tenemos que cambiar es el uso de barbijo. Nosotros ya teníamos dispenser de alcohol en gel en el baño y usamos alcohol al 70 por ciento constantemente. Igual que el tema de fajinar los cubiertos, las copas y limpiar constantemente el salón y el área de trabajo. No nos va a cambiar mucho” señaló Maximiliano Buchiell en diálogo con este medio. “En la cocina siempre se trabajó con muy estrictas normas de higiene, así que eso lo único que nos cambia es el tapabocas” añadió Juan Pablo.

La necesidad de trabajar

Si bien comprenden que la salud es prioritario y algunos de ellos admiten que el rubro gastronómico no ha sido el más castigado con la pandemia del coronavirus covid-19, todos coinciden en la necesidad de trabajar con la asiduidad regular. La modalidad de envío a domicilio les permitió a muchos sobrevivir, pero no vivir. En muchos casos, alquileres, servicios e impuestos acumulan deudas que aún hoy no saben cómo serán abonadas. “Yo creo que el golpe fue grande para toda la gastronomía de Alta Gracia. Para algunos más, para otros menos, pero se hizo lo que se pudo. Lo importante es que esto pase, que termine de la mejor manera y que estemos todos sanos” reflexionó Egüi Martín.

Por eso mismo, todos ellos apuntan a la responsabilidad social. “El Intendente nos dio el voto de confianza de que cada uno se haga responsable. Si vos tenés fiebre, no vas a salir a comer. Eso cae en la obviedad de cada uno. Y se hizo un protocolo sencillo, pero efectivo para cuidarnos entre todos” señaló Cristian Pedernera.

Por su parte, Maximiliano Buchiell, deseó: “espero que arranquemos y que esto se termine pronto y que siga habiendo aperturas. Porque uno escucha alguna noticia nacional y te dicen que en provincia de Buenos Aires está por explotar, pero nosotros estamos relativamente bien. De ser una zona roja pasamos a ser blanca, así que espero que todo vaya mejorando”.

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