EDICIÓN IMPRESA

Urreta: “¡Se nos esconden todos!”

El Secretario General y de Ambiente admitió dificultades para realizar controles en los barrios.

Por Melisa Antunez
De Nuestra Redacción

 

La mayor cantidad de ruido urbano proviene del tránsito vehicular: motores, frenadas, picadas, bocinazos, propaladoras publicitarias y sirenas de ambulancias, policía y bomberos, son para el oído humano lo que una grave indigestión es al sistema digestivo.  Como si fuera poco, y a modo de tendencia, se suman los caños de escapes modificados. 

El ruido que generan escapes libres en vehículos siempre molesta, por más lejos que se lo escuche, y ensordece cuando alguien lo percibe de muy cerca.

A fines de diciembre, el legislativo aprobó una ordenanza impulsada por la Secretaría General y de Ambiente, encabezada por Roberto Urreta, que prevé secuestrar a estos vehículos y multar a quienes los conducen.

A menos de dos meses, de sancionada la nueva norma, los controles dieron sus primeros pasos: "en dos semanas, se secuestraron 150 motos, que además de no contar con el carnet de conducir en vigencia y circular sin casco, tenían el escape libre”, indicó Urreta a Sumario, el diario de los viernes.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una moto con escape libre –capaz de generar 125 decibeles (db)-instantáneamente pone a la audición en peligro.

La ordenanza, que fue aprobada por unanimidad en el Concejo Deliberante de la ciudad el 20 de diciembre, fue publicada en el Boletín Oficial el pasado viernes 9 de febrero. La norma prohíbe la circulación de automóviles, motos, ciclomotores y vehículos de gran porte, con escapes libres o modificados: "Ningún vehículo que transite o permanezca en el ejido de Alta Gracia podrá emitir un ruido de escape que supere el nivel sonoro establecido en el Código de Protección Ambiental”.
 
Este último, considera  ruidos  excesivos,  con  afectación  del público, los causados, producidos o estimulados por cualquier vehículo automotor  que  exceda  los  niveles  máximos  en decibeles (dB):
1) Motocicletas livianas de 50 cc de cilindrada. Incluye bicicletas y triciclos con motor acoplado: 65 dB.
2) Motocicletas de 50 cc a 125 cc de cilindrada: 75 dB.
3) Motocicletas de más de 150 cc de cilindrada: 75 dB.
4) Motocicletas de más de 150 cc de cilindrada y cuatro tiempos: 75 dB.
Los niveles se medirán con un instrumento estándar (Medidor de niveles sonoros), ubicado a siete metros de distancia del lado del escape y perpendicular a la línea de marcha, colocado a 1,20 metro de altura sobre el suelo.

"Ahora podemos aplicar la ordenanza en su totalidad, aplicando las multas que corresponden para quienes generan ruidos molestos”, remarcó el secretario, quien además señaló que "las multas comprenden diversos valores, de 100 a 300 unidades de nafta, por lo que cada unidad equivale a un litro de nafta”.

¿Qué comprende la multa?
En la flamante ordenanza, una multa equivale a 100 unidades de nafta y la obligación de la colocación de un caño de escape nuevo y reglamentario para su restitución. En caso de reincidencia, la multa será incrementada al valor de 300 unidades del combustible. Entonces, saldar hoy la primera multa corresponde pagar 2.800 pesos, mientras que si se reincide en la falta costará unos 8.400pesos, siempre dependiendo del valor del combustible al momento.

"Se nos esconden todos…”
"Por más que la gente nos avise que por su casa pasan a cada rato motos con escapes ruidosos, hasta que llegamos las motos se fueron”, expresó el funcionario, quien a su vez indicó que "el ciudadano debe llegarse a la oficina de Atención al Vecino y asentar su reclamo”.

Sin embargo, Urreta señaló que los controles con resultados positivos "se realizan en el boulevard Sarmiento y en las calles del centro, porque es ahí, donde los podemos agarrar”. También dijo, que "la gente acusa de que no vamos a los barrios, pero vamos a los barrios y…¡se nos esconden todos!, entonces explicamos que los que andan en las motos se esconden, y por esa razón nos sirve estar controlando exhaustivamente en el centro”, y agregó "fuimos a Villa Oviedo, agarramos seis motos, luego al barrio Córdoba donde secuestramos siete, pero se avisan entre ellos y se nos escapan, y así el operativo no tiene éxito”.

Quejándose, el Secretario afirmó: "¡la gente tiene que pensar y usar el sentido común! Cuando salen al centro, es más fácil controlarlos y agarrarlos a todos juntos; porque no es que tenemos 100 personas para hacer controles”, añadió.

Por último, la ordenanza prohíbe a los comercios del rubro, vender y/o colocar caños de escapes no reglamentados. Entonces, la necesidad de aplicaciones concretas ante la presentación de ruidos molestos, como los generados por escapes libres "conlleva un trabajo que no es sencillo”, tal lo señala el Secretario.

Mientras que los vecinos, reclaman controles a las motocicletas, el funcionario remarca que también se debe ayudar desde la casa con la educación, y desde el comercio con la adecuación a la ley.

Comentarios