EDICIÓN IMPRESA

En tiempos de crisis, renace la economía del trueque

Ropa y alimentos son los elementos que prevalecen en esta modalidad de intercambio.

(Alta Gracia, de nuestra redacción) Un grupo de mujeres bajan de un auto cargadas con grandes bolsas repletas de elementos. Otras esperan al lado de sus mantas donde prolijamente han dispensado los productos de los que quieren desprenderse para cambiar por otros más urgentes. Algunas caminan entre los productos, ya que se acercaron "a chusmear" para ver qué hay y qué pueden ofrecer el próximo encuentro. De ese modo, volvió a la ciudad el Club del Trueque. La iniciativa surge de una mujer de 28 años, Maira Ávila, quien creó un grupo de Facebook en el cual comenzaron los intercambios. Ese espacio virtual hoy cuenta con más de 600 integrantes.
Esta organización, recuerda a los clubes de trueque que funcionaban en 2002, en los galpones de la ex estación del ferrocarril. "No estamos en una situación igual al 2002, pero se nota mucho que la gente está sin trabajo, y que no hay plata. Yo inicié un grupo que hoy se llama 'Club del trueque en Alta Gracia', se había puesto de moda no vender las cosas, porque es imposible poder comprar, entonces empezaron a cambiar y desde ahí la gente empezó a pedir un lugar físico y lo conseguimos", cuenta Maira. El lugar apareció prestado por un vecino y se ubica en Hipólito Yrigoyen 1454. El club funcionará los miércoles y los viernes de 15 a 18. 
"Tenemos la autorización de la Municipalidad. Lo único que no podemos llevar son bebidas alcohólicas o alimentos que necesiten refrigeración. Los que quieran participar tienen que llevar un alimento no perecedero como requisito", explica la organizadora. Al final de la jornada, los productos serán utilizados para "pagar" a una mujer que se encargará de la limpieza y otra parte se agrupará en bolsones que serán sorteados entre las personas que se sumen. 

Tiempos difíciles
Mientras el precio de los productos alimenticios y la vestimenta aumenta constantemente, crecen las iniciativas para mantener a la familia. "Tengo tres chicos. Yo no soy de ningún partido político, traté de involucrarme porque hay una realidad que se ve, se siente, se nota. Durante la crisis del 2001, era chica pero muy conciente. Con mi mamá y mis seis hermanos hemos comido del trueque, nos cortábamos el pelo, nos vestíamos de ahí, todos los días", expresa Maira en Juntos a la Par -Siempre Radio 93.3-. Y agrega: "Hoy no estamos como hace unos años atrás pero se nota, yo participo de grupos de compra y venta, cuando aparece un trabajo se anotan más de 100 personas, hay mucha gente desempleada".

Distintas alternativas
Las redes sociales constituyen un espacio muy práctico y eficiente para la interacción. Los grupos, tanto de trueque como de compra y venta o de alquiler, se han multiplicado en la ciudad. Allí se intercambian productos e información. También existen vecinos organizados para realizar compras comunitarias de productos que se adquieren de la mano directa del productor. Las ferias americanas, las ferias de artesanos y de productores regionales son otras de las propuestas. 
De esta manera, las redes comunitarias se van tejiendo solidariamente, en paralelo, a la escalada de precios del mercado.

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