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Turbulencias entre la opción y la elección

PANORAMA POLÍTICO

Turbulencias entre la opción y la elección
(Por Jorge Conalbi Anzorena) El próximo domingo 13, los argentinos volverán a concurrir a las urnas para votar en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO), y elegirán a los candidatos que en octubre competirán por acceder al Congreso de la Nación. Cabe la posibilidad que lo hagamos por última vez, dada la coincidencia en varias fuerzas provinciales y nacionales en suprimir esta instancia y dirimir las candidaturas directamente en elecciones generales, como se hacía antes de la reforma política sancionada con la Ley 26.531 de 2009. 
La norma plantea, básicamente, dos cuestiones: cuáles partidos están habilitados a presentarse a las elecciones nacionales, que según la ley son aquellos que obtengan al menos el 1,5 por ciento de los votos válidamente emitidos en el distrito de que se trate para la respectiva categoría. También quedará definida la lista que representará a cada partido político, de ahí lo de interna abierta.
Córdoba renueva 9 de las 18 bancas que tiene en la Cámara de Diputados. Cambiemos pone en juego cuatro legisladores, Unión Por Córdoba arriesga tres y los dos restantes pertenecen a desprendimientos que formaron bloques separados.

Medio término
Históricamente, en las elecciones de medio término que afronta un nuevo gobierno, suele imponerse el oficialismo. La única excepción desde 1983 a la fecha se produjo en octubre de 2001. Dos meses después, cayó el gobierno de Fernando de la Rúa, a días de cumplir dos años en el gobierno.
En los cálculos más optimistas, el oficialismo espera obtener un 35 por ciento de los votos, aunque está dispuesto a celebrar con un 30 si eso lo convierte en la primera minoría nacional.
Ese resultado implicará que 70 por ciento de los argentinos habrá votado contra el gobierno nacional, aunque  resulta muy improbable así lo expliquen que los medios de comunicación asociados al capital concentrado, los que seguramente optarán por describir la "victoria a nivel país”.

Ahora, no será sorpresa
"Si gana Macri, a mí no me pidan milagros”, rezaba un meme con la imagen de San Cayetano que circuló el pasado 7 de agosto.
Si existían dudas sobre el rumbo de las políticas que implementaría el actual Presidente antes de que resultara electo en 2015, hoy no parece haberlas. De allí que las actuales promesas asegurando que no se aumentará la edad para acceder a la jubilación o que no se llevará adelante una reforma laboral a la brasileña, recuerdan mucho al compromiso de no devaluar, o mantener la gratuidad de Fútbol Para Todos –entre otras- que Mauricio Macri anunciaba antes de llegar a la Casa Rosada. No en vano, el oficialismo optó por una campaña sin propuestas y sin hablar de la economía.
En Córdoba, la batalla electoral será una suerte de muestreo con vistas a 2019, en la pelea por la gobernación. Puertas adentro de Cambiemos, Macri juega todas sus fichas a un candidato a Gobernador del PRO dentro de dos años, de allí que nuevamente Luis Juez sea materia moldeable para otra alianza contranatura como la que protagonizó junto a Olga Riutort en 2015. Esta vez, la versión lo ubica aliado a Ramón Mestre.
El radical Dante Rossi –desafiando a la hegemonía del PRO- podría ser la sorpresa de la elección interna en Cambiemos.
Enbanderada en el cordobesismo, Unión Por Córdoba logró instalar la discusión sobre la relación Nación-Provincia, apelando a los profundos sentimientos de federalismo. Una victoria en el distrito preferido de Macri, pondría a Juan Schiaretti a la cabeza de los presidenciables por la Liga de Gobernadores, dependiendo, claro, del resultado de la elección bonaerense. Ese resultado también pondría a Martín Llaryora a las puertas de la candidatura a Gobernador. En cambio, un veredicto adverso en las urnas cordobesas, tendrá sísmicas consecuencias en el peronismo local.
Con Pablo Carro, un kirchnerismo desperonizado, sin sus referentes de cuando era oficialismo y con un renovado trabajo de base, buscará fortalecer su presencia en el Congreso.
Liliana Olivero, desde la izquierda, intentará acceder a la banca que se le negó en 2013, aunque esta vez sufrirá una merma de sufragios por izquierda, a manos de la lista que encabeza Luciana Echevarría.
Curiosidades si las hubo en esta campaña, en el país de supuesta mayoría peronista… ni la marchita ni las imágenes de Juan Perón y Evita estuvieron presentes en ningún acto.
Acostumbrados a optar entre mejores o peores posibles, los argentinos saltan de una coyuntura a otra. En ese sentido, las PASO ofrecen la oportunidad de elegir. Para optar, está octubre.

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